Es decir si partimos de esta premisa, encontraremos claramente que todo ser viviente es el centro del universo en sí mismo, y entonces no es que me crea el centro del universo, lo soy al igual que tú y cualquier otro que conozca su lugar en el universo.
Pero bueno, hay quien todavía se atreve a formular estas cuestiones, a la ligera por así decir, ¡si pensar no cuesta por que no gastamos mucho de eso!